Algunas recomendaciones para elaborar un Curriculum Vitae "vendedor"

  10 Marzo 2010

Alicante, 10 de marzo de 2010 - Si siempre ha sido un aspecto importante, dentro de un proceso de selección, disponer de un Curriculum Vitae atractivo para captar la atención de los seleccionadores, en la actualidad es imprescindible contar con una herramienta que nos diferencie del resto de candidatos y, aunque no existen fórmulas mágicas ni formularios tipo que garanticen el éxito, sí hay que tener en cuenta algunos aspectos que, a menudo, se obvian:

  1. La búsqueda de empleo debe entenderse como una campaña de Marketing en la que el centro de interés eres tú y, aunque en ningún caso se pretende comparar un producto o servicio con la persona que hay tras un Curriculum Vitae (CV), lo cierto es que hay estrategias propias del Marketing que pueden resultar de gran utilidad en la búsqueda activa de empleo. Por este motivo, al igual que un spot publicitario intenta posicionar su producto en un tiempo breve, haciendo énfasis en los aspectos más atractivos del mismo, el CV debe, también en un espacio breve (máximo dos páginas), diferenciarnos y proporcionar al lector información válida para sus intereses.
  2. Siguiendo con el enfoque de Marketing, del mismo modo que en un supermercado se distribuyen los productos de forma que sean accesibles a la vista y a las manos y se incremente así la compra por impulso, la distribución de la información en el CV es clave y, en tanto en cuanto, pongamos a la vista del lector la información más importante, incrementaremos las posibilidades de que siga leyendo y potenciaremos una buena predisposición y una percepción positiva.
  3. Si acompañamos una distribución adecuada de una buena "puesta en escena", es decir, de un formato que permita ordenar y sintetizar la información maximizando el espacio y trasladando una imagen de orden, pulcritud y coherencia (en las fechas, los tiempos...), las posibilidades de diferenciarnos todavía serán mayores.
  4. Es imprescindible para comunicar las bondades de un producto conocerlo al detalle, al igual que lo es conocer el mercado al que se dirige y conocer las características de los productos competidores, pues sin este conocimiento cualquier acción dirigida a dar a conocer dicho producto estará, cuanto menos, limitada y los resultados, sin duda, serán menos satisfactorios de lo esperado. En el caso de la búsqueda activa de empleo y, en concreto, de cara a la preparación del CV pasa algo similar:
    • Es básico disponer de toda la información necesaria (y actualizada) en lo que a estudios realizados se refiere (fechas, duración, instituciones...), también en cuanto a experiencia acumulada (duración, funciones, nombre y actividad de las empresas...) y no debe faltar la referente a otros aspectos que puedan aportar valor como el conocimiento de idiomas, la experiencia internacional...; sin embargo, lo más importante es disponer de información en relación a aquellos aspectos, llámense competencias, habilidades, actitudes, factores de éxito..., que marcan la verdadera diferencia y que posibilitan la realización de un "buen trabajo" con independencia de las funciones, el sector, la experiencia anterior...
    • Es evidente que esta información surge de un ejercicio individual de análisis de nuestras capacidades ("conócete a ti mismo") durante el que, sin perder la honestidad, hay que olvidarse de los prejuicios, la falsa modestia... pues es improbable que un seleccionador pierda el tiempo buscando aquello que otros le muestran directamente.
    • Del mismo modo, es importante rentabilizar el esfuerzo teniendo claro, desde el primer momento, cuáles son nuestros objetivos profesionales y sobre todo, qué cosas son las que estamos dispuestos o no a asumir (disponibilidad geográfica, viajes, horarios nocturnos...).
    • Y por supuesto, si tenemos información en relación a las expectativas y motivaciones de "nuestro mercado", es decir, de la empresa, sector... al que vamos a dirigir el CV, la posibilidad de adaptación se incrementará y permitirá que seleccionemos la información más importante y la presentemos de la manera "más vendedora".
  5. Igual que, como consumidores, nos gusta pensar que los productos y servicios a los que accedemos están concebidos para cubrir nuestras expectativas y que tras ellos hay un esfuerzo de investigación, diseño..., al seleccionador le predispone positivamente encontrar un CV que claramente está desarrollado para esa oferta concreta. Es un error, por tanto, pensar en el CV como una herramienta rígida que debe recoger toda la información y todos nuestros logros profesionales y que elaboramos con especial esfuerzo una vez para después actualizarlo sin más. Cada CV es como un traje a medida, diseñado, cortado y confeccionado para destacar los aspectos más favorecedores. No es un trabajo en cadena, es un trabajo especializado y personalizado para cada ocasión.

Además de las cuestiones anteriores, pueden ayudar a elaborar un CV las siguientes recomendaciones:

  1. Debes evitar titular el CV, es decir que lo primero que se lea sea "Curriculum Vitae", pues es obvio que lo es y además perderás el espacio "más vendedor" (es el espacio equivalente a las estanterías que tenemos a la altura de los ojos en los supermercados). Deja este espacio para incluir lo más diferenciador del CV: ¡Tú! (es el espacio idóneo para que aparezca el nombre con letras visibles).
  2. Piensa que la mitad superior de la página es la que se lee sin dificultad, por lo que es en este espacio en el que hay que incluir la información diferenciadora y tener la capacidad de conectar con el lector para provocar que siga leyendo interesado por la expectativa que le ha generado la información. Habrás intuido ya que tu dirección no cumple con estas expectativas, por lo que no pierdas la oportunidad de aprovechar este espacio para indicar tus cualidades, tus habilidades, tus competencias, es decir, todo aquello que aporte valor añadido (cada vez es más habitual que justo debajo del nombre aparezcan los datos de contacto, es decir, teléfono y e-mail, y la dirección se ponga en letra más pequeña como un pie de página o en uno de los márgenes en vertical o incluso se obvie).
  3. En la mayoría de países europeos y en EE.UU. no se incluye ninguna fotografía (de hecho, en muchos de ellos existe legislación que lo impide), así es que tenlo en cuenta si el CV se dirige a una empresa multinacional. Si decides incluirla, piensa que "una imagen vale más que mil palabras" por lo que tendrás que seleccionar adecuadamente lo que quieres transmitir a través de tu imagen (por ejemplo, si quieres dar una imagen de profesional, no aproveches la foto de tu orla, pues claramente muestra un rol de estudiante).
  4. ¿Dónde está escrito que la formación siempre debe aparecer antes que la experiencia? Si has investigado el mercado y sabes que es más importante la habilidad que el conocimiento y puedes cumplir con esta expectativa y si además, sabes que la mitad superior de la página es la más atractiva, ¿qué deberá aparecer antes? Por supuesto que sí, en este caso la experiencia tendrá más peso que la formación (especialmente si esa formación no es reciente). Por el contrario, si la experiencia no es tu mejor valor, identifica a través de la formación aquellas habilidades que no te resultará difícil desarrollar dado que dispones de la formación necesaria para hacerlo.
  5. Para el lector es importante recibir la información ordenada, por ello debes buscar un formato uniforme que muestre cada hito con las mismas pautas y a ser posible ordenado cronológicamente (directa o inversamente).
  6. Si dejas a la interpretación de cada lector aspectos tales como las funciones desarrolladas en cada puesto, correrás el riesgo de que se alejen de la realidad (por defecto o por exceso), por ello es más interesante hablar de funciones desarrolladas y habilidades adquiridas en el desempeño de dichas funciones que de puestos (por ejemplo, el puesto de administrativo/a puede arrastrar funciones muy diferentes y con distinto grado de responsabilidad dependiendo de la empresa, incluso del departamento en el que se desarrollen).
  7. Discrimina objetivamente la formación que sigue estando vigente y/o que añade valor añadido. Probablemente a lo largo de tu vida profesional hayas realizado diferentes cursos, participado en seminarios, talleres... ¡No es obligatorio ponerlos todos! Una vez que hayas sido capaz de hacer ver al seleccionador que te interesa estar al día, selecciona aquellas acciones formativas que por duración, contenido, especialización... van a ser interesantes (recuerda que el CV no es rígido y que puedes adaptar la información en función de lo que conoces del puesto, la empresa... a la que lo diriges).
  8. Incluye un apartado para los idiomas si verdaderamente son una característica a destacar ("inglés nivel medio" hace mucho tiempo que no es vendedor). No te acomplejes si tu nivel de idiomas no te permite mantener una conversación, sin duda hay muchas ofertas en las que no es imprescindible este aspecto, pero tampoco pongas en evidencia una carencia. Si tienes nociones de un idioma es preferible que lo menciones en un apartado de "Otros datos", "Información complementaria"..., antes de que crees un espacio exclusivo para ello. Pero si decides hacerlo, busca una referencia que permita al lector hacerse una idea real de tus conocimientos (por ejemplo, First Certificate, o 3.º de la EOI, o madre nativa, o estancia en el país durante tres veranos, lo que sea que permita al seleccionador tener una referencia).
  9. En la actualidad, tener conocimientos de informática ha dejado de ser algo excepcional, digamos que se da por hecho, por lo que, al igual que con los idiomas, no es necesario crear un espacio exclusivo para reflejar esta información. No obstante, si tienes experiencia en el uso de herramientas concretas o si tienes un perfil técnico, sí es importante destacar aquellos programas, aplicaciones... de los que eres conocedor.
  10. Es importante que feches y firmes el CV; lo primero, para darle coherencia al resto de información y lo segundo para, de nuevo, transmitir esa sensación de estar haciendo un trabajo personalizado.
  11. Por último, ¡Innova, cambia el orden, cambia el formato, busca la mejor manera de decir lo mismo y sobre todo, aprovecha cada CV que elabores para mejorar el siguiente!

 

Elisa Espony

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